Una delegación venezolana participará esta semana en las reuniones del G20 sobre energía que se celebran en Houston (Texas), según confirmaron este lunes fuentes de la Administración estadounidense, en un momento de fuerte tensión en los mercados energéticos por la guerra en Oriente Medio.
El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, ha señalado que la cumbre, que tiene lugar en la capital petrolera del país y se prolongará hasta el miércoles, reunirá a representantes de los países del G20 y, de forma excepcional, a Venezuela.
"Se trata de que el centro geopolítico del petróleo se desplace de Oriente Medio al hemisferio occidental", afirmó Burgum en declaraciones a 'Fox Business', al referirse a las incertidumbres provocadas por las interrupciones del suministro en Oriente Medio.
Las conversaciones se celebran mientras Europa trata de reponer sus reservas de gas de cara al invierno y los mercados energéticos mundiales siguen afectados por el conflicto.
A la cita acudirán delegaciones de algunas de las mayores economías del mundo, entre ellas China, India, Japón y Alemania, junto a grandes productores de petróleo como Canadá y Arabia Saudí.
Según 'Bloomberg', la delegación venezolana incluirá a la ministra de Petróleo, Paula Henao, y a Jovanny Martínez, vicepresidente de la petrolera estatal PDVSA. Por parte de Estados Unidos, Burgum participará junto al secretario de Energía, Chris Wright.
La presencia venezolana se produce después de que la Administración Trump anunciara el pasado 28 de agosto un acuerdo con Caracas que otorga a Estados Unidos el control mayoritario sobre 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolanas.
"La participación de Venezuela se produce mientras la Administración Trump y Caracas profundizan su cooperación energética, amplían las oportunidades para las empresas estadounidenses y buscan nuevos acuerdos energéticos en Venezuela", indicó la oficina de Burgum a AFP.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha destacado el potencial del petróleo venezolano para incrementar la oferta mundial en un momento en el que los precios se han disparado como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, los analistas advierten de que podrían pasar años antes de que la producción venezolana aumente de forma significativa.
En Estados Unidos, el impacto ya se refleja en los precios de los carburantes. El diésel ha alcanzado un máximo histórico y se sitúa de media en 6,20 dólares (5,36 euros) por galón (3,78 litros), según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). La gasolina regular es ahora un 44% más cara que antes del inicio de la guerra.
El coste político del conflicto también preocupa a los republicanos de Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre. El presidente estadounidense ha acusado a Irán de prolongar la guerra para perjudicarle políticamente y ha llegado a asegurar que el conflicto terminaría "inmediatamente" después de los comicios.
Trump también ha responsabilizado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de la escasez de diésel provocada, según él, por los ataques contra refinerías rusas.
Rusia también ha indicado que enviará representantes a la reunión de Houston. La posible presencia de funcionarios rusos se produce apenas dos semanas después de que la participación del ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov, provocara controversia en otra reunión del G20.
Los aliados europeos de Ucrania expresaron entonces su decepción por la decisión de Washington de invitar a Rusia, contraria a los esfuerzos por mantener a Moscú al margen de las reuniones internacionales debido a la guerra contra su país vecino.